miércoles 9 de enero de 2008

¿Tu que decides, tomas la pastilla azul, o tomas la pastilla roja?

Envié este post a un blog relacionado con un el tema de los separados o divorciado. Mencionaban de pasada en una entrada el tema de la vivienda pero no había nada al respecto. Nada de nada. Así que por eso les escribí. Aquí lo dejo porque resume un poco otras entradas en mi blog. Al menos en cuanto al tema del grupo de acción para resolver nuestro propio problema "habitacional".


Es un asunto espinoso el de la vivienda. Esperaba encontrar algún apartado en vuestra web. Cuando te separas es uno de los temas "prácticos" más espinosos. En cuanto a mi, tengo mi propia y jodida experiencia. Como todos supongo, je je. Pero en cuanto a la vivienda visto desde el punto de vista de los afectados, hay colectivos especialmente desprotegidos y expuestos: jóvenes, gentes desplazadas por migración económica (tanto españoles como extranjeros), divorciados/separados etc. De los separad@s-divorciad@s no habla casi nadie. Son un colectivo invisible. Nadie lo dice y no son noticia pero con los sueldos actuales, el IPC y los precios de la vivienda, esta gente lo tiene crudo. Hay quien se ve en la calle tras una separación o divorcio. Hay casos de deshaucios por impago y situaciones muy extremas. Seguro que se me olvida algún subgrupo. Pero qué importa la tipología de la gente con problemas de vivienda. Si importase para resolver el problema, subdividamos hasta llegar a cada caso. Pero no. Sólo es para dividir y contraponer a la gente. Divide para que cada cual se atrinchere en sus intereses y vea al otro como oponente o un enemigo. Divide y vencerás.. Seas de la tipología que seas, la realidad es que estás bien jodido si no tienes casa (me da igual el régimen de uso, ya sea en alquiler o propiedad).

Pero el asunto de la vivienda ya huele. Se ha tocado desde todos los ángulos posibles y todos tenemos opinión al respecto. Se marea la perdiz y parece que hay movimiento, pero nada. Cero, siempre más de lo mismo o peor. Si acaso un poco de bulla en la calle o alguna manifa para mendigar pisos de protección oficial, que costarán un pastón igual, solo que algo menos. Nadie dice que es una situación que hemos engordado entre todos. Por un lado y directamente los ayuntamientos, promotores/constructores, y no olvidemos a la banca. Por otro las clases medias y todo aquel que se dejó llevar por los delirios inmobiliarios vendiendo caro su pisito para poder irse a "vivir mejor". Estos últimos también. Todo el que tuviera algo en propiedad, especialmente las clases medias urbanas, como corderitos ayudarmos a hinchar la burbuja. Gente corriendo comerciando como brockers con su piso, subiendo todo lo que se pudiera para comprar otra cosa mejor. Unos por subir de estatus (que idea tan penosa), otros porque de verdad creían que vivirían mejor en las afueras. El caso es que todos a especular. No solo especulan los promotores. Especula cualquiera que vende mucho más caro aprovechando la escasez. Obligando a escriturar al comprador por menos y, así, esconder la ganancia a Hacienda. Cargad la plusvalía al comprador... Todo vale para poder saltar con poco esfuerzo a un adosado en las afueras. –"Si lo vendemos bien hasta podríamos cambiar de coche". Vender e irse a un "chalé"... Eso si que es calidad de vida... je je. Si, pero para el promotor. Para el alcalde de turno y su trama de financiación ilegal (personal o de su partido político). Para la gran banca, que ha arriesgado demasiado, tasando por lo alto y a gente que se sabía que no podrían con sus hipotecas a nada que rechistase el sistema... Un chollo para algunos, una soga al cuello para la mayoría con un IPC y un Euribor desbocados. Si quiebran la burbuja, ellos se lo han buscado. Unos con más responsabildidad y otros como corderos, pero esa es mi visión de la burbuja inmobiliaria.
Al principio decía que tengo opinión acerca de este tema. Me apena bastante decirlo, pero eso era antes de separarme. No por la separación en si. Si las cosas no van bien, separarse debería ser un alivio. Tarde o temprano lo es. Uno acaba por encontrar su camino y por sacar sus enseñanzas de lo sucedido. Por abreviar, tengo la inmensa suerte de que nuestra separación fuera amistosa. Digo que me apena, porque entonces tenía un hogar y ahora una habitación. "La vivienda" antes sólo era un tema para opinar e indignarse, pero como de lejos. Especulé con lo que tuve como todos. La vida dio muchas vueltas para mi y me vi pateando Madrid, su extrarradio y llegué hasta bien lejos para encontrar algo decente y que pudiera pagar: una habitación en un piso compartido.

Pero llegados a lo del divorcio o la separación, hay un una circunstancia donde objetivamente hay poco margen para las "buenas voluntades" o los finales felices. Me refiero al asunto de la vivienda y el nivel de vida del ex-conyuge progenitor "no-custodio" (odiosa acumulación de términos. No sólo por lo de subdividir y vencer, sino porque generalmente es el padre y a veces muy injustamente). Este aspecto de las separaciones si que es jodido. ¿Cómo suele quedar el cónyuge que tiene que irse del hogar familiar? Hay gente viviendo en el coche o en un camping. Cómo vas a llevarte a casa a los niños si vives en un camping, o por el estilo. Procurarte un lugar donde vivir es un esfuerzo pírrico hoy por hoy. Si apenas se puede ni en pareja con la compra de una casa o con el alquiler, ¿qué hacer cuando hay que mantener dos hogares o dos vidas separadas, más la pensión alimenticia para los hijos? Al parecer hay mucha gente así, malviviendo en al marginalidad aunque socialmente cumplen todos los cánones.
Pues en esas ando yo. Esta situación no es sostenible vitalmente a la larga. Quiero decir que estoy apoyando a que exista una continuidad y normalidad en mi antiguo hogar, la casa de mi ex, donde viven mis dos hijos. Eso es bueno, pero es a costa de restringir y reducir mi vitalidad al mínimo. ¿Y que quiero? Quiero lo que quiere cualquiera, una casa a la que sentir como hogar, con las comodidades que nos ofrece el siglo. Un lugar desde donde rehacer mi vida y a donde poder traer a los niños por temporadas. Quiero un nivel de vida aceptable, donde me apañe a la medida de mis necesidades y no quiero ajustarme y conformarme a vivir con lo que queda después de descontar.
Al respecto hay que hacerse la pregunta siguiente: ¿Y quien me impide tal cosa? Nadie, al menos no mi ex. No está en su voluntad perjudicarme, no es un efecto que ella busque. Probablemente muchas parejas acaben separadas sin excesivo drama. Obviamente son las circunstancias que me tocan las culpables: la carestía de la vivienda, el coste de la vida, etc. Hay que hacerse esta pregunta. Primero para despersonalizar y desdramatizar. Así, me siento más libre y la energía no se me va en culpabilizar a nadie. Hay que tomar esa distancia porque la mente es traidora y tiende a buscar culpables de nuestra desgracias. Mejor así, sin culpables, porque hay más vitalidad disponible para encontrar una solución.

Sea como sea, estoy jodido. No me quejo de mi sueldo pero después de apartar y descontar lo que necesita mi familia, para mi no queda mucho. En mi habitación de 2,4 x 3 metros no me cabe casi nada. Aunque tengo derecho de uso sobre el resto del piso compartido, no son circunstancias para los niños. Como yo habrá muchos. ¿Pero desde cuándo ésta realidad que vemos es la única posible? Desde cuándo los seres humanos aceptamos lo dado y nuestra suerte como si fuera algo inevitable. Cuándo nos hemos hecho tan mansos. Mira lo que hemos progresado en muchos aspectos. Si hoy tenemos jubilación, seguridad social, subsidio de desempleo, etc, no es precisamente por conformarse con que las cosas "son como son". La medicina también ha avanzado a toda pastilla, nunca mejor dicho, y fue a base de no rendirsa a que "el cancer es así". ¿De qué realidad inevitable hablamos? Precisamente porque la cosa está muy jodida con la vivienda, es que merece la pena zarandear los esquemas de lo que llamamos real y ver si se pueden hacer las cosas de otro modo. Igual que el prota de Matrix acabó desenchufandose de la realidad que proyectan las máquinas (no está nada mal la metáfora que encierra esta película [luego en las secuelas se les va un poco la olla]). ¿Tu qué decides, qué tomas, la pildora azul o la roja? je je

En fin, para resolver lo de la vivienda se me ha ocurrido una idea. La solución pasa por juntarme con más gente en mi situación o parecida. Juntarnos para hacer de la desventaja una fortaleza. Si eso es algo que hacen los seres humanos de siempre. Cuando vivir solos es un riesgo, o no es viable resolver algo en soledad, en vez de "sobre-vivir" a secas, los humanos nos juntamos y fundamos pueblos, ciudades, y con ellas sociedades complejas. Mira a tu alrededor, verás pueblos, ciudades, caminos y comunicaciones que lo unen todo. Ya sé que juntarse para hacer algo no está de modoa (bueno, si es una fiestuki si). Ya sé que todo lo que sea actividades coordinadas y demás está convenientemente desprestigiado, pero es lo que funciona. Mi idea pasa por aprovechar lo que nos rodea y juntarse con un objetivo: entre todos desarrollar nuestra salida o solución, una que sea viable en cualquier lugar. ¿Porque esto último, lo de la viabilididad en cualquier lugar? Porque así es más problable que salga adelante. Si hacemos algo cojonudo pero que dependa mucho de subvenciones, de la magnanimidad del Estado, de los políticos, o de circunstancias demasiado excepcionales, lo más problable es que no salga nada. Además lo excepcional suele ser falloso y poco confiable. Como mucho saldrá una vez, por eso lo llamamos excepcional. Por eso deseo hacer algo con otros y "que sea viable o repetible en cualquier lugar". En pocas palabras, busco gente que quiera resolver su necesidad de alojamiento de modo ingenioso y valiente. Construyamos o promovamos nosotros mismos lo que necesitamos.

Preferiría aun enfocarlo de otra manera (aun a costa de alargar esto): veamos el tema como si todo sólo fuera economía (reducir al realidad a términos económicos está muy de moda). En una economía de mercado hay productores y consumidores; oferta y demanda que va asignando capital y recursos a unos y otros. La parte activa corresponde al productor del bien o del servicio. Es decir, es el productor quien toma pulso a la demanda, la estudia, calcula riesgos, y luego diseña, fabrica o produce algo que alguien comprará porque lo necesita o le guste. La otra parte, la "demanda", es decir los consumidores, son "objeto pasivo". El consumidor elige y paga. Si un producto o servicio no te gusta, y te queda la pataleta y no volver más. Como mucho podrás pleitear. Esperan que la demanda sea y permanzca pasiva. Por eso no hay cauces para que el consumidor diga en alto cómo quiere las cosas. Nuestras necesidades sólo son una circunstania destinada a ser cubierta activamente por el productor (explotada dirian algunos). En cambio, hasta tal punto es activo el rol de productor, que ese bien o servicio que él presta puede patentarse y poseerse, de modo que sólo a él se le pueda comprar. Aunque lo necesiten millones de seres humanos en todo el mundo. En esta lógica, por ejemplo, el laboratorio productor de una medicina puede ser el dueño de la cura para una enfermedad: patentando el proceso productivo y nombre del medicamento que la cura. No es el objeto a discutir aquí si esto es correcto o no. Claro que es infame. Se argumenta que unos arriesgan y otros no. –"Si los consumidores sólo compran la medicina, mientras que yo he arriesgado milles de euros", –dirá el laboratorio (ves como es pasivo el consumo, por eso la patente y el premio o ganancias son para el productor). Este ejemplo sólo es para aclarar quién es activo y quién es pasivo, a la hora de definir y producir lo que necesitamos. Pero claro, eso funciona en el papel. En el mundo real, en cuanto a la vivienda, aquello ni es un mercado en el sentido clásico, ni es nada que no sea una bomba de relojería (una bomba social). Está todo muy oscuro. Las cosas NO funcionan como deberían. Es obvio que no van bien. Pagar durante 35 años el 60% de tus ingresos por una vivienda no es sino una especie de diezmo medieval. Un abuso del siglo X en pleno siglo XXI. A esto alguno nos objetará: –"¿Pero uno es libre de hipotecarse o no? A nadie se le obliga". –Respuesta: si no hay alternativas, no hay libertad. Sin alternativa real o equivalente no eres libre. Si quieres puedes vivir en tu coche o irte (¿a dónde?, si nuestra manera de hacer ya abarca todo el planeta). Me queda la libertad de irme a otro lugar donde mi dinero valga más, por que aqui no puedo vivir.

Excluídos como parias, fuera de "la oferta y la demanda", quedan los que no pueden hipotecarse. Miles de personas que no pueden acceder a una vivienda. Hasta para alquilar ya se empiezan a pedir avales bancarios. Cuando se dice "excluídos" siempre se piensa en los jóvenes emancipandose, etc, pero no. Hay muchos mas. Eso pese a que dispongan de una buena inserción social, con sus estudios y capacidades, un trabajo y ganas de ocupar un lugar en el mundo. Pese a todo, no pueden comprarse una casa porque los precios y los sueldos se lo impide. Libertad, mercado, todo está muy bien pero, insisto, todos necesitan una casa desde donde hacer eso que llamamos vivir en sociedad y ser útiles para si mismos y los demás.

Si nos salimos del contexto separación/divorcio y sumamos a los jovenes, etc etc son muchos miles los excluídos. No existen para el mercado a menos que el Estado les asigne una subvención en forma de VPO, entonces igual si. Miles de personas que sólo queremos algo tan natural como un lugar donde crear tu propia intimidad en oposición al "todo" social. Un lugar donde dormir, descansar, comer, afeitarte por la mañana y salir aseado y presentable al mundo, etc. Pero el productor de viviendas o "el mercado inmobiliario", como les gusta decir a algunos, no nos ofrece nada a nuestra medida. Si acaso, nos señala un camino de endeudamiento suicida. Nos señala en dirección al precipicio. Como no somos lemmings, sino seres humanos, no nos vamos al acantilado a suicidarnos en masa juntos. Quién permitió que se jugase al Monopoly con una necesidad tan básica.

Pero ¿y si hacemos al revés? Seamos nosotros los activos. Seamos nosotros, los del lado de la demanda de vivienda, quienes orquestemos lo que necesitamos que se produzca para nosotros. Eso a voluntad nuestra y, en el modo, plazo, y al precio que estipulemos que podemos permitirnos. Saquemos a concurso quién puede fabricar o producir lo que necesitamos. Tenemos basta camino recorrido ya. Hay mucha tecnología y ciencia acumulados para que aún andemos así, viviendo algunos en un camping o en el coche porque nos hemos separado. Yo opté por los módulos prefabricados a partir de containers marítmos. Alguna gente se ha sumado. Hay muchas y buenas experiencias ya existentes. En el extranjero las más vistosas y ambiciosas, en España alguna también. Podemos seguir creciendo en número y esbozar las necesidades tipo que tenemos. Después que alguna empresa de prefabricados los produzca con sus medios, experiencia y tecnología, ahorrando así algunos costes. Pero básicamente esa es la idea: ser la parte activa de esta historia, como gestores, promotores o como productores, ¿porqué no? Todo menos esperar que nos lo den todo masticado (y envenenado).
Tengo esbozado para ello un proyecto bastante realizable y relativamente fácil de implementar en cualquier lugar. No soy un lunático, aunque tengo mi lado idealista, piso la tierra firmemente. NO puedo yo con todo. O sería un esfuerzo demasiado grande. Necesito de los demás y de su punto de vista y habilidades para aumentar la viablidad. Si lo hago solo mi solución será rara y "excepcional". Ya os dije hace rato lo que pienso de las cosas excepcionales (que son improbables y fallosas). Por eso puse primero energía en ser alguno más. Si alguien tiene ganas de ponerse en contacto conmigo, que me envíe un correo a gsamsasamsa@gmail.com y seguimos hablando.

Disculpad que me quedase tan largo esto. Al menos da medida de que me tomo la cosa en serio (tanto vuestro blog como nuestra situación). Si veis que esto puede ser publicable pero tuviera que re-escribir alguna parte, hacedmelo saber. Respecto a lo de juntarse en grupo y hacer algo sonado va muy en serio. Os agradeceria una ayuda para llegar a más gente. Sé que es cuestión de números y difusión. Con tantos millones de personas en toda España será cosa de llegar a suficiente gente como para poder arrancar. Con lo que hemos pensado no hace falta que estemos absolutamente todos en el mismo lugar. Basta con actuar coordinadamente. Algo al estilo de piensa globalmente y actúa localmente. Además tenemos internet y sus medios a nuestro favor para divulgar la acción.

Saludos ---> gsamsa


Me quedó un poco largo pero insisto en que resume bien la acción a emprender, porqué y para qué sumarse a ella etc. Lo dicho, os esperamos, somos pocos pero tozudos.

4 comentarios:

Gustavo dijo...

Hola, nosostros somos unos arquitectos afincados en Sevilla que estamos realizando proyectos con contenedores y tenemos contactos con talleres que estan trabajando sobre el tema y somos capaces de ofrecer un producto interesante en cuanto a diseño, calidad y precio.

No se si se admite publicidad aqui pero les dejo nuestra dirección:

espaciohibrido@gmail.com

A.- dijo...

Hola!! Soy Amanda del blog Reflexiones de una mente ociosa, no sé si te acuerdas de mí. Veo que hace ya mucho tiempo que no escribes...me gustaría que reaparecieras!!

Un beso!

maganj3m dijo...

Hola,

te acabo de descubrir y me interesa elo tema, estoy con Amanda, continua, por favor.

Saludos

G.Samsa dijo...

Hola a Gustavo, Amanda y Magan. He contactado con los tres en algún momento. Disculpad que sea tan irregular en el cuidado del blog. Pero no es que haya desistido. En muchos aspectos estoy ahora más decidido y en mejor situación para continuar. Sigo activo.
Besotes