lunes, 15 de enero de 2007

No más Vichyssoise

Hola, lo de la Vichyssoise supongo que requiere su explicación. Hoy tengo tiempo de sobra, si tu también pues sigamos.
El título del Blog viene de una anécdota personal. Básicamente es que me cuesta decir que no. Y como me cuesta la vida me suele llevar a veces por donde no quiero ir. Vamos, que gestiono mis «NO's» de pena. Me va fatal en esos momentos de la vida en los que decir que no resulta más dificil que aceptar y tragar. Si tienes algo que decir sobre esto o se te ocurre cómo echar una mano, ya sabes. De eso va este sitio, y lo de "NO más vichyssoise" es mi manera de decirlo. Asquerosa sopa.

Todo empezó con una "noche témática" en casa de una buena amiga. Nos juntamos allí unos cuantos para dejarnos sorprender y conocer la cocina de su tierra. Hubo de todo. Delicioso. Comí hasta reventar, pero además había sopa... Yo soy de cuchara, lo confieso. La cuchara es uno de los inventos más grande de la Humanidad. Prueba de ello es que ha sobrevivido a todas las civilizaciones que la conocieron sin apenas cambios. ¡Viva la cuchara y su elegante sencillez! Pero esto es un inciso, vuelvo. Decía que soy de cuchara. En esto de la comida lo tengo claro: si tengo que pelear mucho para que mi comida suelte su carne o lo_que_sea, si además tiene un sinfín de huesos, espinas y otros inconvenientes (como cáscaras inexpugnables), pos por mi va a ser que no me lo como. Bueno, no es tan exagerado como esto, pero algo de ello hay y prefiero los platos de cuchara por eso.

Esta vez no es un inciso ni un desvío. La cosa va de saber de decir que no, de cucharas y de sopas. La excepción es la Vichyssoise y aquella noche entraba en el menú. Inisisto, jamás me gustó esa mala sopa fría de puerro y nata. Jaaamás. Pero estaba todo tan rico y ella se lo había currando tanto, que me supo mal decir que no. ¿Cómo coño le dices que no alguien ha prepar todo aquello?
Rápidamente, con dientes largos, y mordiendo la cuchara me bajé aquella mefítica baba blancucia. Mis prisas por terminar el plato, para pasar el mal trago, confundieron a la anfitriona. Así que me echó otra dosis de propina.
–"Parece que te ha gustado, ¿quieres más?" Tampoco esa vez dije que no. Lo que había en mi plato no era un deja-vu sino más sopa fria.
Seguí cenando, pero el mal ya estaba hecho. A eso de las tres de la mañana no pude más y durante largo rato estuve inclinado sobre el WC, dandole a los peces mi jodida Vichyssoise. Con ella iba camino del mar todo lo demás.
Desde entonces, cuando alguien de mi círculo íntimo me pregunta si algo me gusta y digo que si, pero no le convence mi respuesta, me pregunta para confirmar "¿OK... pero te gusta, o es Vichyssoise?".
La verdad es que la vida nos da bastante Vichyssoise a todos. No me refiero a la jodida sopa de verdad, si no a las muchas situaciones en las que no veo más salida que tragar. Hubo muchos cambios en mi vida en el 2006. Casi ninguno deseado o buscado por mi. Por decirlo en otras palabras: quiero aprender a decir que no, a gestionar el "no". Por eso estas Navidades tomé el firme propósito para el 2007 (y en adelante) de no tragar más. A ver si lo consigo. Tengo el resto de mi vida para ello. Me estoy separando, de modo que juntando un cambio con el otro todo este año promete.
Hablando de Vichyssoise y cosas amargas al tragar. Mañana tengo que seguir con la larga lista de pisos y habitaciones para visitar. Soy uno de tantos buscando algo para alquilar en Madrid. Mis experiencias buscando piso hasta ahora son un poco decepcionantes. Vaya morro que gasta la gente. Qué mierda y a qué precios.
Esto del alquiler se desmadró hace mucho tiempo y hasta que no me ha tocado a mi no me había planteado lo que supone. Creo que haré una entrada aparte para el tema de la vivienda. NO puede ser que seamos tan mansos. Nos depredan en nuestras necesidades básicas y todos beeee, beeee,... como ovejitas al matadero. Otra novedad en mi vida, la sana rebeldía.

Hablando de novedades. Soy nuevo en esto de ser blogger, así que no sé muy bien cómo son las costumbres en esto. Me obligué a ser más conciso que de costumbre. No tomes tu Vichyssoise quedandote más de lo necesario. Un saludo y gracias por tu compañía.

PD.: Por cierto, hace poco probé la crema de lechuga: Tampoco me gustó, pero supe decir que no a tiempo. Ahora que lo pienso, ¿cómo se le puede hacer eso a una lechuga? Hervir a la pobre. Creo que debería entrar en la categoría de las parafilias culinarias. Si la lechuga es el paradigma de los vegetales que buscamos frescos, frios y turgentes. Todos hemos pensado alguna vez aquello de "puaj... eso está más lacio que una lechuga caducá". De hecho la gente sensata se deshace de las hojas que quedan feas y lamiosas. Pues que sepais que algún desviado ideó una crema a partir de esas hojas que desechamos. Hay gente para todo.

2 comentarios:

Treinta y tantos dijo...

Hola G. Gracias por tu visita y tu comentario, te la devuelvo.
Lo primero, enhorabuena por tu "anormalidad" y por estar llevando una separación pacífica. Ánimo con tu búsqueda de piso y con tu nueva vida.
Respecto a lo de no saber decir que no, a mí también me pasaba en algunas cosas. Lo importante es distinguir cuando un pequeño sacrificio no te hace daño a ti, pero al que le dices NO le va a suponer un disgusto gordo, en esos casos mejor tragar. Pero en cosas que van a ir haciéndose una bola gorda y van a acabar mal, es mejor decir que no cuanto antes, hacerlo con educación y quitando hierro al asunto, al final la sinceridad vale lo suficiente como para pasar un pequeño apuro.

G.Samsa dijo...

Y también gracias a ti tu visita.
Tomo nota de lo que dices respecto a decir que no.
La verdad es que no sé si meterle un poco de tijera a todo esto y dejarlo de un modo menos testimonial y más reivindicativo o movilizador. Aunque por otra parte, yo tampoco quería hacer nada panfletario sino un blog para rodearme de gente con la que poder hacer algo (respecto de la vivienda).
Le daré vueltas y se admiten sugerencias.